Las personas con discapacidad, más vulnerables cuando quieren ser emprendedores


Sólo un 12% de las personas con discapacidad se deciden a emprender

emprendedor con discapacidadAlrededor de un 4,6% de la población española en edad de trabajar tiene algún tipo de discapacidad. La tasa de actividad de las personas con discapacidad, según el INE, es de 32% más o menos, frente a la de las personas sin discapacidad, que superaba el 78%. Así, la tasa de paro de este sector de la población supera en 9,1 puntos la de las personas sin discapacidad. Los datos específicos sobre empleo autónomo también son menores entre el colectivo de personas con discapacidad (12% frente al 16,7% del empleo autónomo de las personas sin discapacidad)».

Todos estos datos arrojan una mayor vulnerabilidad del colectivo en el mercado laboral y la necesidad de llevar a cabo iniciativas que lleven a una mayor inserción laboral. Más aun cuando hablamos de emprender un proyecto profesional.

De ahí que la Universidad de Murcia y la Universidad Politécnica de Cartagena haya desarrollado un proyecto para determinar las características propias del emprendimiento en personas con discapacidad. Asimismo, han desarrollado un algoritmo que permita a cualquier persona autoevaluarse y saber cuál es su perfil. De esta forma, sabrá qué competencias debe reforzar.

Capacidades y habilidades que debe desarrollar cualquier emprendedor

Cualquier persona con o sin discapacidad necesita adquirir, estimular y desarrollar un conjunto de conocimientos, capacidades y habilidades para poder desarrollarse como emprendedor, ya sea por oportunidad o por necesidad. Se deben incorporar un conjunto de competencias socioemocionales claves en el diseño, puesta en marcha y desarrollo de un modelo de negocio.

Con esta autoevaluación se sabría que debe estudiar esta persona, en qué debe mejorar, conocerá sus debilidades y fortalezas. Para llevarla a cabo, se han basado en la experiencia de personas emprendedoras con discapacidad; de esta forma, se obtiene una visión complementaria e integradora del fenómeno del emprendimiento.

Las personas con discapacidad tienen mayores dificultades para acceder al mercado de trabajo

Existe una diferencia significativa con respecto a inquietudes emprendedoras que pueden animar a una persona con o sin discapacidad a emprender. La diferencia estriba, según las conclusiones del discurso, en las mayores dificultades con que se encuentra el colectivo de discapacitados en el mercado de trabajo, las dificultades para acceder a los recursos formativos e informativos, las trabas burocráticas que acompañan al inicio de una actividad empresarial, así como la propia discapacidad.

Respecto a este último punto, existe una diferencia en lo que se refiere al interés o llevar a cabo con éxito una actividad emprendedora, cuando hablamos de personas con discapacidad de nacimiento o sobrevenida.

Por último, la autoconfianza y la seguridad deben ser elementos importantes cuando hablamos del emprendimiento, independientemente del colectivo que se trate. Sin embargo, cuando hablamos de personas con discapacidad, estas características adquieren especial relevancia, dadas las limitaciones a las que están sometidas.

Los responsables del proyecto finalizan el estudio indicando que la administración debería implicarse mucho más. Y no es suficiente con poner dinero a disposición de emprendedores con discapacidad. Se trata más de un tema de sensibilidad y de que existieran unidades especializadas dedicadas a atender a este tipo de personas.

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