¿Inclusión o integración? Parecen lo mismo, pero no lo son


Debemos tener en cuenta estas diferencias para respetar la individualidad de las personas

integraciónLas palabras inclusión e integración se utilizan normalmente de forma indistinta, pensando que significan lo mismo; pero no es así. Si queremos ser totalmente fieles al significado de las palabras, en la lucha por la igualdad para las personas con discapacidad, es necesario conocer estas diferencias.

Integración

Cuando hablamos de integración de un colectivo concreto (en este caso de personas con discapacidad), nos referimos a que estas personas pueden ingresar en un recinto, pero no ser parte activa del resto del grupo. Normalmente, en estos casos, se destinan espacios exclusivos o tareas diferenciadas para las personas con discapacidad.

Un ejemplo claro se da en las escuelas. Cuando se acepta a niños con discapacidad en una escuela, pero se les da un aula diferenciado del resto, se está produciendo integración. Está integrado en la escuela, pero no está incluido en las actividades escolares.

Inclusión

Por su parte, cuando hablamos de inclusión buscamos que todas las personas participen y compartan los mismos ámbitos y actividades. En este caso, se pasa de centrarse en el individuo, a centrarse en el ambiente, que es el que debe adaptarse a las personas.

Cuando se da inclusión, todas las personas conviven, se desarrollan juntas, toman decisiones y comparten. Si alguna persona tiene dificultades para participar, el ambiente debe ser modificado. Por ejemplo, crear espacios accesibles para sillas de ruedas, utilizar textos de lectura fácil para personas con discapacidad intelectual, autodescripción de vídeos para personas ciegas.

Por lo tanto, es necesario tener en cuenta estas diferencias, pero no solo a nivel de discurso, sino también como forma de ver el mundo, tratar a las personas y respetar la individualidad de cada ser humano.

Share

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.